martes, 28 de febrero de 2012

La sayona

Esta es una historia típica de los llanos venezolanos.

cuenta la historia que hace mucho tiempo, vivía una mujer muy hermosa, llamada melisa. desde chiquita melisa había sido muy celosa.
melisa creció, y se casó con un maravilloso hombre quien era incapaz de herir a nadie.
pronto tuvieron un hermoso hijo.
pero en su pueblo, había un hombre de mala fe, mentiroso y mujeriego que se enloquecía por ella. este la espiaba cada día mientras ella nadaba desnuda en el río, hasta que ella un día lo descubrió.
¿qué haces aquí espiándome?, de ti me lo podía esperar.
a lo que este contesto.
no, yo vine a advertirte, mujer, que tu hombre te esta cambiando por otra, tu marido te esta traicionando con tu propia madre. algo totalmente incierto.
al oír esto melisa palideció de repente y salió corriendo hacia su casa. al llegar encontró a su esposo y a su hijo, llena de celos, prendió fuego a su propia casa en la cual se encontraba su esposo y su bebe de 9 meses, desde lejos se podían escuchaban los llantos del bebé y los gritos del esposo pero para cuando llegaron los vecinos ya era demasiado tarde.
mientras los vecinos se lamentaban melisa ya había llegado a casa de su mamá, a la cual le contó lo que había hecho y porque lo hizo, la madre horrorizada diciéndole que ella no la había traicionado mientras huía hacia el patio, pero no pudo escapar y melisa la atacó con un machete dándole tres cuchillazos en el vientre, ésta antes de morir dijo: jamás te mentí, y tu cometiste el peor pecado, matar, pero yo te condeno sayona.
desde entonces se cuenta en el pueblo que a los hombres mujeriegos se les aparece una hermosa mujer, quien les pide que le enciendan un cigarro.
pero no lo hagan porque al hacerlo verán su espectral rostro, el rostro de la propia muerte y si no mueren del susto al ver esta horrenda cara, ella los acosará tomando diversas formas hasta producirles un infarto hacer que se caigan por un barranco o cualquier otra horrenda muerte.

domingo, 12 de febrero de 2012

Las Luces

Esta historia me la contó una chica de unos 16 años, y no le sucedió a ella, sino a su madre, una española que emigró a Alemania para buscarse la vida, teniendo que alquilarse una casa con su joven esposo que apenas tenía comodidades. 
Eso sí, tenía visitantes misteriosos. 
Al principio sólo eran sonidos, rasguños en la almohada que mantenía abrazada mientras trataba de descansar después de tantas horas de trabajo. Le asustó, cierto, pero mantuvo la calma y pensó que era su propio agotamiento el que la hacía tener alucinaciones auditivas. Los rasguños en la cama no son tan inhabituales ¿no?. Muchos los hemos oído. Son visitantes que quieren comunicarnos que "están ahí también, que no estamos solos". 
La joven vivió con esa extraña experiencia unos días y terminó por acostumbrarse, pero una noche ocurrió algo terrible. Estaba tumbada en la cama, descansando, su marido estaba afeitándose en el cuarto de baño, y de pronto unas lucecitas de un tamaño algo mayor que el de las canicas, blancas azuladas y brillantes, comenzaron a salir de debajo de la cama. 
Subieron, ascendieron hasta ponerse encima de ella, y bailaron. 
La chica las miró estupefacta, tragó saliva y respiró profundamente. ¿Qué era aquello? ¿De dónde salían? ¿Qué las producía? 
Y entonces las luces comenzaron a bailar con movimientos más bruscos, y una poderosa fuerza salió de ellas. La chica notó esa fuerza en puñetazos y patadas invisibles que la golpeaban y estampaban contra las paredes... Gritó, y su marido se cortó con la gillette. Cuando él iba a salir la puerta del cuarto de baño se cerró de golpe. 
La joven española emigrante sufrió una paliza que la dejó destrozada, y no pudo hacer una denuncia, porque en qué comisaría de policía iban a escuchar semejante historia sin echarse a reir. 
No volvió a ocurrirle porque volvió a España entre lágrimas y terrores. 
Durante años jamás contó la historia, y cuando lo hizo, fue para contárselo a su hija -mi confidente-, quien me confesó que su madre no podía hablar del tema sin echarse a llorar y a temblar. 
No es para menos. Su hija también lloró al contármelo. 

miércoles, 8 de febrero de 2012

La Bisabuela.

Hace mucho tiempo atras el me di cuenta que en mi casa se sentia una presencia un poco paranormal, incluso hasta la casa se sentia pesada , a segun esto sucedia por las malas energias que entraban a la casa , ese dia consegui en un baúl lleno de fotos , las fotos tenian nombres y fechas una de esas era 18/07/1886 , me sorprendi al ver esa fecha ya que tambien la habia visto en una de las agendas de mi mamá le comente sobre el hecho a ella y me dijo que si , que esa fecha tenia algo especial y que la que salia en la foto era mi bisabuela , yo le dije que era identica a una señora que hace dias he estado viendo mucho , he incluso hasra café le he ofrecido , cuando yo le comento esto ella me dice que es imposible que ella estaba muerta , en ese instante supe que se me habia pasado por algo nada normal , me quede en neutro no sabia como reacionar a esas imagenes.

sábado, 4 de febrero de 2012

La novia Italina







Julia Buccola Petta, muere por causa de un mal parto. Fué enterrada con su traje de novia. Al poco tiempo su hija Filomena Buccola, dice tener unos sueños extraños en los que su madre regresa, esta le dice que exumen su cuerpo de la tumba. Filomena realiza los trámites necesarios y consigue el permiso nada más y nada menos que seis años después. Julia Buccola Petta al ser exhumada Todo esto llama la atención, pero es mucho mas sorprendente el hecho de que numerosos testigos dicen haber visto a la novia italiana vagando por el cementerio. Además muchos aseguran haber percibido un extraño olor a rosas, cosa imposible ya que en los alrededores no hay rosas, y es más, las rosas no crecen en pleno mes de Noviembre, al menos en Chicago.
Muchas apariciones y casos de poltergeist van acompañadas de extraños olores que no corresponden a nada cercano que los pueda emitir. ¿Serian los capullos de rosa que lavaba Julia el día de su boda?.