En Chabasquén es famosa la leyenda de Rogelio Dun, un agricultor que habita en el caserío Santa Clara y que según la conseja popular, tuvo una pelea a garrote limpio con el diablo, algo que según la tradición de nuestras manifestaciones folclóricas ha venido constituyendo una especie de constante o leit motiv que se repite en distintas formas: Florentino y el Diablo, El Diablo de Carora. Los chabasquenenses todavía pueden ver por las calles al amigo Rogelio, rozagante y enérgico a pesar de tal encontronazo. Próximamente, compilaremos esta leyenda para hacerla publicar, dentro de la crónica popular que estamos construyendo en nuestro Municipio.
miércoles, 7 de marzo de 2012
lunes, 5 de marzo de 2012
La llorona
En Venezuela también se conoce la leyenda de la Llorona, que circula en prosa y en forma de corrido (canción narrativa). La sayona es otro personaje similar, pero sólo se aparece a los hombres parranderos, que gustan de estar de fiesta en fiesta.
Cuenta la leyenda que la Llorona es el alma en pena de una mujer muy jovencita que tuvo amores con un soldado. De esos amores quedó embarazada de una niña, a la cual dio a luz. El soldado la abandonó y ella, como no tenía idea de cómo criar a un infante, desesperada por el llanto de la niña, la mató con sus propias manos. Cuando la joven vio lo que había hecho, comenzó a llorar y a gritar fuertemente, lo que atrajo a los vecinos y familiares. Al ver lo sucedido, la maldijeron. Ella salió corriendo hacia el llano y se convirtió en espanto. Siempre está llorando, y cuando entra a los poblados dicen que llama a su hija. Se sabe que roba niños que están solos, ya sea en sus casas o en las orillas de ríos o quebradas. Por lo general, se la oye llorar en tiempos de Semana Santa
Según otras versiones, la Llorona fue una muchacha joven que vivía en un pequeño pueblo de los llanos venezolanos. Esta muchacha cada vez que daba a luz a un hijo lo mataba sin piedad. Le confesó todo al sacerdote que vivía en su pueblo, añadiendo que no sentía ningún remordimiento por lo que había hecho. El cura notó que estaba embarazada de nuevo y le dijo a la muchacha que cuando tuviera a su hijo le diera de mamar antes de matarlo, y así lo hizo; tras darle leche materna lo mató, pero el solo hecho de amamantar despertó su instinto maternal, haciéndole sentir una gran culpabilidad. Desde entonces, vaga por los campos llorando de dolor, buscando a sus hijos y asustando a todo el que se le atraviesa en su camino.
Se la representa como una mujer joven, con una larga cabellera morena y la piel blanca. Lleva una bata blanca larga y encima otra bata de color negra con capucha, y suele portar un bebé en los brazos. Llora y grita diciendo "¡Mi hijo, mi hijo!".
A veces, las madres castigan y asustan a sus hijos diciéndoles que si las desobedecen, la Llorona vendrá a buscarlos y asustarlos por las noches.
La diferencia entre la Llorona y la Sayona es que esta última normalmente sólo se viste de blanco, tiene ojos rojos y colmillos que parecen de león. Asusta, mata o vuelve locos a los hombres que son o fueron infieles, no a todas las personas o niños, como hace la Llorona, se dice que tenía un frasco de agua de río y otro de sangre pura de niños, se ponía la sangre en los ojos y hacia que cada persona se le acercara y lo ataba a ella, lloraba por que su marido estaba con otra mujer y por eso decidió matar a sus hijos ahogándolos en el mismo río de donde sacaba el agua, su alma ronda en ese río diciendo: ¡mis hijos, devuélvanme mis hijos!
domingo, 4 de marzo de 2012
El Silbón
Se trata, según la leyenda, del fantasma de un joven que asesinó a su padre, en venganza por haber asesinado a su pareja. Tras este hecho su abuelo mando a atar al el joven a un poste, en el medio del campo, destruirle la espalda a latigazos y lavar sus heridas con gin, y liberarlo junto a dos perros hambrientos y rabiosos. Antes de liberarlo su abuelo lo maldijo y condeno a portar los huesos de su padre por toda la eternidad
Tiene un silbido característico que se asemeja a las notas musicales do, re, mi, fa, sol, la, si, en ese mismo orden subiendo el tono hasta fa y luego bajando hasta la nota si. Se dice que cuando su silbido se escucha muy cerca no hay peligro, ya que el silbón está lejos, pero si se escucha lejos es porque está muy cerca. También se dice que escuchar su silbido es presagio de la propia muerte. Puede estar en cualquier sitio en cualquier hora. Tal parece que si sientes el silbido de lejos lo único que puede salvarte es el ladrido de un perro, ya que parece que es lo único que le aterra. El suele vengarse de los hombres "mujeriegos"
martes, 28 de febrero de 2012
La sayona
Esta es una historia típica de los llanos venezolanos.
cuenta la historia que hace mucho tiempo, vivía una mujer muy hermosa, llamada melisa. desde chiquita melisa había sido muy celosa.
melisa creció, y se casó con un maravilloso hombre quien era incapaz de herir a nadie.
pronto tuvieron un hermoso hijo.
pero en su pueblo, había un hombre de mala fe, mentiroso y mujeriego que se enloquecía por ella. este la espiaba cada día mientras ella nadaba desnuda en el río, hasta que ella un día lo descubrió.
¿qué haces aquí espiándome?, de ti me lo podía esperar.
a lo que este contesto.
no, yo vine a advertirte, mujer, que tu hombre te esta cambiando por otra, tu marido te esta traicionando con tu propia madre. algo totalmente incierto.
al oír esto melisa palideció de repente y salió corriendo hacia su casa. al llegar encontró a su esposo y a su hijo, llena de celos, prendió fuego a su propia casa en la cual se encontraba su esposo y su bebe de 9 meses, desde lejos se podían escuchaban los llantos del bebé y los gritos del esposo pero para cuando llegaron los vecinos ya era demasiado tarde.
mientras los vecinos se lamentaban melisa ya había llegado a casa de su mamá, a la cual le contó lo que había hecho y porque lo hizo, la madre horrorizada diciéndole que ella no la había traicionado mientras huía hacia el patio, pero no pudo escapar y melisa la atacó con un machete dándole tres cuchillazos en el vientre, ésta antes de morir dijo: jamás te mentí, y tu cometiste el peor pecado, matar, pero yo te condeno sayona.
desde entonces se cuenta en el pueblo que a los hombres mujeriegos se les aparece una hermosa mujer, quien les pide que le enciendan un cigarro.
pero no lo hagan porque al hacerlo verán su espectral rostro, el rostro de la propia muerte y si no mueren del susto al ver esta horrenda cara, ella los acosará tomando diversas formas hasta producirles un infarto hacer que se caigan por un barranco o cualquier otra horrenda muerte.
cuenta la historia que hace mucho tiempo, vivía una mujer muy hermosa, llamada melisa. desde chiquita melisa había sido muy celosa.
melisa creció, y se casó con un maravilloso hombre quien era incapaz de herir a nadie.
pronto tuvieron un hermoso hijo.
pero en su pueblo, había un hombre de mala fe, mentiroso y mujeriego que se enloquecía por ella. este la espiaba cada día mientras ella nadaba desnuda en el río, hasta que ella un día lo descubrió.
¿qué haces aquí espiándome?, de ti me lo podía esperar.
a lo que este contesto.
no, yo vine a advertirte, mujer, que tu hombre te esta cambiando por otra, tu marido te esta traicionando con tu propia madre. algo totalmente incierto.
al oír esto melisa palideció de repente y salió corriendo hacia su casa. al llegar encontró a su esposo y a su hijo, llena de celos, prendió fuego a su propia casa en la cual se encontraba su esposo y su bebe de 9 meses, desde lejos se podían escuchaban los llantos del bebé y los gritos del esposo pero para cuando llegaron los vecinos ya era demasiado tarde.
mientras los vecinos se lamentaban melisa ya había llegado a casa de su mamá, a la cual le contó lo que había hecho y porque lo hizo, la madre horrorizada diciéndole que ella no la había traicionado mientras huía hacia el patio, pero no pudo escapar y melisa la atacó con un machete dándole tres cuchillazos en el vientre, ésta antes de morir dijo: jamás te mentí, y tu cometiste el peor pecado, matar, pero yo te condeno sayona.
desde entonces se cuenta en el pueblo que a los hombres mujeriegos se les aparece una hermosa mujer, quien les pide que le enciendan un cigarro.
pero no lo hagan porque al hacerlo verán su espectral rostro, el rostro de la propia muerte y si no mueren del susto al ver esta horrenda cara, ella los acosará tomando diversas formas hasta producirles un infarto hacer que se caigan por un barranco o cualquier otra horrenda muerte.
domingo, 12 de febrero de 2012
Las Luces
Esta historia me la contó una chica de unos 16 años, y no le sucedió a ella, sino a su madre, una española que emigró a Alemania para buscarse la vida, teniendo que alquilarse una casa con su joven esposo que apenas tenía comodidades.
Eso sí, tenía visitantes misteriosos.
Al principio sólo eran sonidos, rasguños en la almohada que mantenía abrazada mientras trataba de descansar después de tantas horas de trabajo. Le asustó, cierto, pero mantuvo la calma y pensó que era su propio agotamiento el que la hacía tener alucinaciones auditivas. Los rasguños en la cama no son tan inhabituales ¿no?. Muchos los hemos oído. Son visitantes que quieren comunicarnos que "están ahí también, que no estamos solos".
La joven vivió con esa extraña experiencia unos días y terminó por acostumbrarse, pero una noche ocurrió algo terrible. Estaba tumbada en la cama, descansando, su marido estaba afeitándose en el cuarto de baño, y de pronto unas lucecitas de un tamaño algo mayor que el de las canicas, blancas azuladas y brillantes, comenzaron a salir de debajo de la cama.
Subieron, ascendieron hasta ponerse encima de ella, y bailaron.
La chica las miró estupefacta, tragó saliva y respiró profundamente. ¿Qué era aquello? ¿De dónde salían? ¿Qué las producía?
Y entonces las luces comenzaron a bailar con movimientos más bruscos, y una poderosa fuerza salió de ellas. La chica notó esa fuerza en puñetazos y patadas invisibles que la golpeaban y estampaban contra las paredes... Gritó, y su marido se cortó con la gillette. Cuando él iba a salir la puerta del cuarto de baño se cerró de golpe.
La joven española emigrante sufrió una paliza que la dejó destrozada, y no pudo hacer una denuncia, porque en qué comisaría de policía iban a escuchar semejante historia sin echarse a reir.
No volvió a ocurrirle porque volvió a España entre lágrimas y terrores.
Durante años jamás contó la historia, y cuando lo hizo, fue para contárselo a su hija -mi confidente-, quien me confesó que su madre no podía hablar del tema sin echarse a llorar y a temblar.
No es para menos. Su hija también lloró al contármelo.
Eso sí, tenía visitantes misteriosos.
Al principio sólo eran sonidos, rasguños en la almohada que mantenía abrazada mientras trataba de descansar después de tantas horas de trabajo. Le asustó, cierto, pero mantuvo la calma y pensó que era su propio agotamiento el que la hacía tener alucinaciones auditivas. Los rasguños en la cama no son tan inhabituales ¿no?. Muchos los hemos oído. Son visitantes que quieren comunicarnos que "están ahí también, que no estamos solos".
La joven vivió con esa extraña experiencia unos días y terminó por acostumbrarse, pero una noche ocurrió algo terrible. Estaba tumbada en la cama, descansando, su marido estaba afeitándose en el cuarto de baño, y de pronto unas lucecitas de un tamaño algo mayor que el de las canicas, blancas azuladas y brillantes, comenzaron a salir de debajo de la cama.
Subieron, ascendieron hasta ponerse encima de ella, y bailaron.
La chica las miró estupefacta, tragó saliva y respiró profundamente. ¿Qué era aquello? ¿De dónde salían? ¿Qué las producía?
Y entonces las luces comenzaron a bailar con movimientos más bruscos, y una poderosa fuerza salió de ellas. La chica notó esa fuerza en puñetazos y patadas invisibles que la golpeaban y estampaban contra las paredes... Gritó, y su marido se cortó con la gillette. Cuando él iba a salir la puerta del cuarto de baño se cerró de golpe.
La joven española emigrante sufrió una paliza que la dejó destrozada, y no pudo hacer una denuncia, porque en qué comisaría de policía iban a escuchar semejante historia sin echarse a reir.
No volvió a ocurrirle porque volvió a España entre lágrimas y terrores.
Durante años jamás contó la historia, y cuando lo hizo, fue para contárselo a su hija -mi confidente-, quien me confesó que su madre no podía hablar del tema sin echarse a llorar y a temblar.
No es para menos. Su hija también lloró al contármelo.
miércoles, 8 de febrero de 2012
La Bisabuela.
Hace mucho tiempo atras el me di cuenta que en mi casa se sentia una presencia un poco paranormal, incluso hasta la casa se sentia pesada , a segun esto sucedia por las malas energias que entraban a la casa , ese dia consegui en un baúl lleno de fotos , las fotos tenian nombres y fechas una de esas era 18/07/1886 , me sorprendi al ver esa fecha ya que tambien la habia visto en una de las agendas de mi mamá le comente sobre el hecho a ella y me dijo que si , que esa fecha tenia algo especial y que la que salia en la foto era mi bisabuela , yo le dije que era identica a una señora que hace dias he estado viendo mucho , he incluso hasra café le he ofrecido , cuando yo le comento esto ella me dice que es imposible que ella estaba muerta , en ese instante supe que se me habia pasado por algo nada normal , me quede en neutro no sabia como reacionar a esas imagenes.
sábado, 4 de febrero de 2012
La novia Italina
Julia Buccola Petta, muere por causa de un mal parto. Fué enterrada con su traje de novia. Al poco tiempo su hija Filomena Buccola, dice tener unos sueños extraños en los que su madre regresa, esta le dice que exumen su cuerpo de la tumba. Filomena realiza los trámites necesarios y consigue el permiso nada más y nada menos que seis años después. Julia Buccola Petta al ser exhumada Todo esto llama la atención, pero es mucho mas sorprendente el hecho de que numerosos testigos dicen haber visto a la novia italiana vagando por el cementerio. Además muchos aseguran haber percibido un extraño olor a rosas, cosa imposible ya que en los alrededores no hay rosas, y es más, las rosas no crecen en pleno mes de Noviembre, al menos en Chicago.
Muchas apariciones y casos de poltergeist van acompañadas de extraños olores que no corresponden a nada cercano que los pueda emitir. ¿Serian los capullos de rosa que lavaba Julia el día de su boda?.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
